El Gran Ejército Pagano

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Vamos a situarnos, estamos en el monasterio de Lindisfarne el 8 de junio del 793 d.C. Una pequeña partida de guerreros llegados en un barco en el que predomina una quilla posiblemente con la efigie de un dragón desembarca en la playa. Caminan hacia el monasterio con actitud claramente hostil. En unas horas el monasterio es asaltado y saqueado y sus habitantes esclavizados o pasados a cuchillo. Así conocía el mundo a los vikingos, hombres llegados de lo que hoy es Noruega, Dinamarca y Suecia. Esa primera partida estaba comandada supuestamente por Ragnar Lodbrok, rey semilegendario vikingo.

Avance del Gran Ejército Pagano en Inglaterra

Durante los siguientes años las huestes del rey Ragnar se dedicaron a saltear y saquear las costas Europeas. En el año 845 saquean París, también comandados por Ragnar, los relatos de saqueos y asaltos son realmente aterradores, creando una imagen fiera y bárbara del pueblo vikingo. Cierto es que no debía ser agradable sufrir un asalto de unas de sus partidas y que pocos eran los que quedaban vivos para contarlo. El caso es que los guerreros del Norte aprovechan cada escaramuza, batalla o incursión para conseguir experiencia en combate y conocimientos sobre la forma de hacer la guerra de los pueblos a los que ataca.

Con Ragnar Lodbrok muerto a manos del rey Ælla de Northumbria, uno de los reinos de la Inglaterra feudal, ocuparía parte de lo que hoy es Escocia, tres de los hijos de Ragnar, Ivar “El deshuesado”, Halfdan Ragnarsson y Ubber Ragnarsson juntan a los veteranos del ejército de su padre y guerreros daneses, se juntan con unos 1000 hombres. Quizás no sea una cantidad muy destacable y menos para llamarlo Gran Ejército pero la devastación que sembraban a su paso y el terror que propagaban las historias de sus andanzas hizo el resto.

En el año 865, a finales, desembarcan en Bretaña y establecen una base más o menos fija desde la cual dar golpes de mano. Desde la base parten sus ataques y mediante guerras de desgaste y tácticas en ocasiones de guerrilla y otras de tierra quemada consiguen conquistar el Reino de Northumbria en el año 866. Continuando con las mismas tácticas consiguen que caiga cuatro años después el Reino de Estanglia.

En el 871 llega la segunda acometida de los paganos, un segundo ejército, de mayor tamaño aumenta los efectivos a casi 4000 hombres, es el llamado Gran Ejército de Verano. En el 875 conquistan el Reino de Mercia y comienzan a llegar colonos a tierras inglesas. La desincronización de los reinos británicos y la imposibilidad de una defensa conjunta, unido al efecto psicológico provocado por el miedo a los vikingos hace imposible conseguir una victoria en campo abierto. En el 876 Halfdan parte al norte para subyugar a los pictos, tribu de la que ya se tienen noticias desde el siglo III a.C., afincados al norte del Reino de Northumbria. Pero Alfredo el Grande rey de Essex todavía no se había rendido y aunque pierde en la Batalla de Wareham devuelve el golpe en  Ethandun y consigue firmar un tratado con los nórdicos.

Ahora el Gran Ejército Pagano es mucho más grande a pesar de la derrota de Ethandun y se fija en el continente de nuevo. El 12 de abril del 879 vuelven a la carga, esta vez desembarcan en la desembocadura del Escalda y fijan una base de operaciones, durante catorce años saquean y asaltan medio continente, llegan a Aquisgran, la capital de Carlomagno, nada esta a salvo de sus fechorías y París llega a estar amenaza por más de 100 navíos y 40000 hombres pero tras once meses de duros combates aguanta el tipo. Cuando los vikingos se cansan del continente y ven que nada más pueden sacar vuelven a por lo que queda de Inglaterra, pero Alfredo rey de Essex ha llegado a Londres y aprovechado el alto el fuego para reunir fuerzas y estar preparado para cualquier acción de los vikingos.

Tras finalizar las acciones del Gran Ejército Pagano dejan tras de sí una Inglaterra a medio conquistar y colonizar, el reino de York fundado que sobreviviría hasta el 954, y una Europa saqueada y arrasada. Aún así los vikingos harían expediciones por medio mundo y dejarían una rica herencia cultural en zonas tan alejadas de su lugar de origen como Ucrania.

PD: y no, no llevaban cuernos en el casco.

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