Vicente Rojo Lluch

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Nace el 8 de octubre de 1894 en Font de la Figuera (Valencia) uno de los militares con más influencia en la historia reciente de España que llevó la bandera de la lealtad hasta sus últimas consecuencias, lo que le llevó primero al exilio y después a morir casi empobrecido y silenciado por el régimen contra el que combatió. Hablamos de Vicente Rojo Lluch.

El sexto hijo de la familia (dos niños y 4 niñas) nace tres meses después de la muerte de su padre, veterano de las guerras carlistas y de cuba. La paga de viudedad que le queda a su madre es irrisoria y la familia tiene lo justo para vivir. Se cría en un ambiente católico y poco a poco va teniendo contacto con el mundo militar y mostrando cierta disposición por la carrera de las armas. Cuando tiene trece años su madre fallece también y el estado se hace cargo de Vicente concretamente un internado de Huérfanos de Infantería. En 1911 entra en la Academia de Infantería de Toledo y comienza allí sus estudios militares, la situación familiar es muy humilde y puede continuar sus estudios gracias a las aportaciones económicas de sus hermanos. Enferma del ojo izquierdo lo que provoca que sus estudios se retrasen y evita la expulsión de la Academia disimulando su perdida de visión. En 1913 se gradúa número 2 de su promoción y con empleo de subteniente.

Su primer destino militar es el Regimiento Vergara 57 en Barcelona, su pobre sueldo de 35 duros (175 pesetas) le da para poco y comparte piso con su hermano Fernando, tres años mayor que él, que aunque había tenido la misma educación en el mismo colegio no optó por la carrera de las armas. Fernando trabajaba en la Catalana de Gas y Electricidad y cuando comienza la Huelga de la Canadiense, Vicente participa en las represiones de la misma. Al llegar a casa escuchaba la versión de los hechos de su hermano que participaba activamente en la huelga. La situación es desagradable para Vicente que pide el traslado a África.

La campaña de Marruecos no termina se satisfacerle, pero se gana una reputación y asciende a capitán durante ella. En 1916 es integrado en el Regimiento de Cazadores de Montaña Arapiles 9 tiene su bautismo de fuego, que no es más que una escaramuza, pero va participando poco a poco en operaciones más importantes. Estando el regimiento en posiciones entre Ceuta y Melilla estaba prácticamente en combate de manera continuada, era el destino favorito para militares ambiciosos. En julio de 1919 vuelve al Regimiento Vergara y en 1920 contrae matrimonio con Teresa Fernández a la que había conocido durante sus permisos en Ceuta. Tras su boda es destinado al Regimiento de Cazadores de Montaña Alfonso XII ubicado en Vich y en 1922 vuelve a la Academia de Infantería de Toledo, destino al que llevaba tiempo intentando volver.

En la Academia de Infantería realiza tareas docentes durante casi 10 años. Enseña distintas asignaturas algunas de tipo operativo y otras de tipo logístico, para lo cuál su experiencia adquirida en las campañas marroquíes le viene bien. Vicente Rojo demuestra gran inquietud por la preparación de los cadetes y prepara planes de estudios, uno de ellos junto con Franco, también escribe tratados de ciencias militares, táctica, estrategia, logística, etc… En agosto de 1932 es destinado a la Escuela Superior de Guerra para realizar el curso de Estado Mayor. Ese mismo mes el General Sanjurjo da un golpe de estado, La Sanjurjada, y Vicente tiene la oportunidad de ser el jefe accidental del Estado Mayor de la 16ª Brigada de Infantería de León. Con el fracaso del golpe de Sanjurjo, Vicente Rojo vuelve a sus quehaceres y en 1936 se diploma como oficial de Estado Mayor.

Pocos meses después de diplomarse en Estado Mayor comienza la Guerra Civil y a pesar de los recelos iniciales del gobierno republicano que sospechaban de todos los militares la lealtad de Vicente Rojo, aunque católico y anticomunista, era indudable y pese al amago de deshacer lo poco que quedaba de ejercito leal a la República al final los oficiales leales son restituidos y se les devuelven los empleos. Rojo ascendido a Comandante poco antes de diplomarse es destinado a Estado Mayor y entre sus cometidos esta la creación de un ejército capaz de hacer frente a las tropas sublevadas, veteranos de las guerras africanas con buenos mandos y experiencia en combate. La tarea no es fácil y un primer contacto con los milicianos lo deja claro, es destinado a una columna en Lozoyuela. A pesar de ser bien apreciado por superiores y subalternos la milicia no es un ejército profesional y la falta de experiencia y la indisciplina hace patente la necesidad de entrenar a los milicianos.

El general Rojo con Azaña

Mientras Largo Caballero necesita que los resistentes del Alcázar de Toledo, edificio donde se encontraba la Academia de Infantería por aquel entonces, se rindan, no puede seguir combatiendo por la ciudad imperial cuando Yagüe se acercaba a marchas forzadas tras haber tomado Badajoz y haberla reprimido brutalmente. Encarga esta tarea a Rojo, que no le agrada, supone volver a su querida Academia y negociar con enemigos que otrora habían sido amigos y compañeros. Aún así cumple las ordenes y se reúne con el General Moscardó que le recibe casi obligado pues la respuesta que dará a Rojo ya la conocen ambos. Moscardó permite que Rojo salude a sus antiguos camaradas antes de dejar el Alcázar.

Ofensiva de Brunete

Después es ascendido a Teniente Coronel y designado para organizar el traslado del gobierno republicano de Madrid a Valencia, su fama como organizador militar aumenta, su estructuración y organización logística de la defensa de Madrid es también sobresaliente, consiguió disciplinar a los milicianos y ofrecer una línea de defensa sostenible. Tras la defensa de Madrid es ascendido a Coronel en mayo del 37 y es destinado al Estado Mayor Central en Valencia. Con el gobierno de Negrín se le nombra Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra lo que le hace jefe de todo el Ejército de la República. Propone ofensivas con el objetivo de cortar las comunicaciones de los sublevados y frenar su avance. Se aprueba la ofensiva de Brunete y aunque en un principio la estrategia propuesta por Rojo funciona, la Legión Condor (aviación de la Alemania nazi que fue enviada como apoyo a las tropas nacionales) aparece en los cielos, se hace con el control del aire y destroza las líneas de suministro de Rojo lo que le obliga a detener el avance.

Dos meses después Rojo observa que el frente de Aragón es de perfecto para una nueva ofensiva. La zona la controla Consejo de Aragón (organización anarquista, CNT) por lo que colabora con el gobierno republicano en extinguir a dicha organización y a la llamada Columna de Hierro (anarquistas). Los anarquistas habían sido motivo de conflicto en el seno de la República durante toda la guerra. Una vez hecho esto lanza su ofensiva el 24 de agosto con objetivo de tomar Zaragoza pero el avance se enquista en Belchite y se convierte en una de las batallas más sangrientas de la guerra. A pesar de tomar Belchite la ofensiva de Franco hacia Santander anula toda la ofensiva pero tampoco se llega a socorrer la plaza y a finales de octubre se da por perdida toda la cornisa cantábrica. Ese mismo mes es ascendido a General. Plantea a Azaña el llamado Plan P que permitiría descargar presión de Madrid y cortar las comunicaciones Norte-Sur de los sublevados pero es denegado por el resto del gobierno. Lanza una nueva ofensiva en diciembre, esta vez contra Teruel que a pesar de tomar la plaza lo único que hace es retrasar los planes de los nacionales que posponen un gran asalto contra Madrid. Los contraataques nacionales le obligan a retirarse de Teruel en Febrero. En abril la ofensiva franquista sobre Cataluña había aislado a Barcelona de Madrid y Valencia por lo que los problemas de la república eran ya evidentes, cambiar la guerra se complicaba mucho.

Soldados republicanos en el Ebro

En julio se lanza la Ofensiva del Ebro, Rojo apostaba el todo por el todo en esta batalla. Curiosamente en sus tiempos de instructor había encargado a sus cadetes un trabajo en el cual tenían que realizar un ofensiva en la misma zona donde comenzó su ofensiva. Los primeros avances son buenos pero nuevamente la aviación franquista niveló la balanza y el frente se estabilizó. La república pierde definitivamente la iniciativa y las últimas plazas caen como fichas de dominó, con la caída de Barcelona, en febrero de 1939, Rojo cruzó con sus tropas la frontera con Francia y a partir de ahí comienza un largo periodo de exilio.

De Francia viaja con su familia a Argentina pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial convierte lo que iba a ser una situación temporal en algo más largo. En el 42 con una oferta de trabajo del gobierno boliviano dirigiendo la Cátedra de Historia Militar y Arte de la Guerra de su escuela de Estado Mayor viaja a dicho país y se asienta con su familia. Durante su tiempo en Argentina y Bolivia colabora con organizaciones y revistas culturales ligadas a la República española y escribe diversos tratados y novelas. En febrero de 1957 vuelve a España y se le acaba juzgando por sublevación militar. Se le condena a cadena perpetua pero acaba siendo conmutada la pena por interdicción civil e inhabilitación absoluta, lo que le impedía volver a la carrera de las armas. Rojo muere el 15 de junio de 1966 en casa de su suegro, debido a un enfisema pulmonar, los diarios apenas se hicieron eco de su muerte y tan solo la publicación de veteranos franquistas Alcázar hizo una reseña elogiando sus buenas capacidades como militar.

Libros escritos por Vicente Rojo:

  • ¡Alerta los pueblos!-1939
  • ¡España heroica!1961
  • Así fue la defensa de Madrid-1967
  • Lecciones de historia de la guerra-1943
  • Lecciones de logística-1947
  • Lecciones de Comando y Estado Mayor-1948
  • Doctrina militar para Bolivia-1954
  • Elementos del Arte de la Guerra
  • Estrategia, táctica y conducción de grandes unidades-1947

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