Mauser 98

Hay armas que se convierten en símbolos de una época, normalmente por méritos propios o por la gran cantidad de países y conflictos en los que se utilizan, una de esas armas es el fusil alemán Mauser 98.

 

Soldado alemán con un fusil Mauser 98K en un bosque durante la Segunda Guerra Mundial

 

Diseñado por Paul Mauser en 1895 es un fusil de cerrojo con cargador interno alimentado por peines de 5 cartuchos de 7,92X57mm. Se trata de un cartucho potente con gran poder parada a distancias medias y largas. Sustituyó en el ejército imperial alemán a los Gewehr 1888. Es un fusil duro, fiable y resistente, aunque su sistema de cierre resulta aparatoso y algo lento, además de que fabricado en masa resultaba caro. Su sistema de cierre sujetaba con la uña extractora el cartucho desde que es introducido en la recámara hasta la expulsión de la vaina. Esto hace de ello un sistema muy fiable que solo daba problemas cuando el tirador no daba todo el recorrido hacia atrás al cierre lo que impedía que el cartucho vacío fuera correctamente extraído y dando lugar a una interrupción. La aguja percutora asoma por detrás del cuerpo del cierre cuando el fusil está armado, indicando que el arma está lista para abrir fuego. También posee un seguro de gases que en caso de un fallo en el disparo los gases resultantes del dispara y trozos del cartucho dañen al tirador.

 

Detalle del cerrojo de los Mauser 98

Posee también un seguro con tres posiciones, la primera de ellas impide hasta montar el arma, la segunda permite montar el arma pero impide hacer fuego y la tercera permite el disparo. Otra medida de seguridad en el Mauser 98 es su disparador con dos fases, tiene un recorrido largo antes de llegar al tope que inicia el disparo, lo que evita disparos prematuros o accidentales. Poseía una sistema de puntería basado en alza con abertura en V de 300 a 2000 metros graduado de 100 en 100 metros y un punto de mira en la boca del cañón.

 

 

El mauser 98 podía usarse como lanzagranadas con una serie de bocachas fácilmente acoplables. También se podía encastrar una bayoneta que aunque las primera con las que se dotó eran muy largas, de unos 50cm, los modelos posteriores fueron acortándose debido a que en las estrecheces de las trincheras las armas blancas largas eran más un estorbo que una ayuda.

En 1915 se hizo evidente la necesidad de dotar a los tiradores de un fusil fiable y robusto y el Mauser 98 tenía todas las papeletas, por lo que se dotó a 15000 de ellos de un mira telescópica que el fusil no estaba diseñado para portar por lo que hubo que redondear el cerrojo y pegarlo al cuerpo del fusil.

 

Soldado aleman con un rifle Mauser durante la Primera Guerra Mundial. Nótese la gran longitud del fusil.

 

La gran longitud del arma hizo que se acortase el fusil desarrollando las versiones Karabiner. La versión A más corta y ligera se otorgó a unidades de caballería, montaña y Sturmtroopers (tropas de asalto). La versión Karabiner B se diseño para cumplir las restricciones impuestas por el tratado de Versalles.

 

 

La versión más exitosa y carismática tal vez sea el Mauser Karabiner 98k. Se trataba de una versión más corta y ligera, con las mismas capacidades que el original, pero un cerrojo menos aparatoso y más suave, pudiendo usar tanto bocacha lanzagranadas como silenciadores, también mira telescópica y bayoneta. A pesar de no poder competir con los fusiles semiatomáticos en cuanto a cadencia de disparo, los 98k eran realmente apreciados por la tropa y demostraron ser fusiles fiables y resistentes.

 

 

El Mauser 98 sirvió en multitud de conflictos, siendo el primero de ellos la Guerra de los Bóxer, la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil Rusa, la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil China, por nombrar algunos conflictos. Aún incluso hoy en conflictos surgidos a raíz de la Primavera Árabe ha sido utilizado por tropas insurgentes.

 

 

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