La batalla de Covadonga

En la extensa historia bélica de la Península Ibérica pocas batallas están totalmente claras y mucho menos aquellas que adquirieron un valor simbólico tan potente como puede ser la Batalla de Covadonga.

A comienzos del Siglo VIII d.C. la Hispania visigoda se encontraba casi completamente bajo el control del Imperio Omeya. La invasión musulmana había derrotado a los ejércitos cristianos contundentemente y a base de victorias militares sobre unos señores y comprar a otros habían subyugado toda la península. Pero tenemos a un noble godo, o eso dicen los textos que nos dejaron los árabes, que no se rendía fácilmente. Pelayo era hijo del Duque Favila, enemistado con el Rey godo Witiza. Cuando el rey mata a su padre, Pelayo, huye como peregrino a Jerusalén y sólo vuelve cuando Rodrigo asciende al trono. Rodrigo le nombra jefe de su guardia real o Conde de Espatarios. Junto a su rey, Pelayo, se bate en la Batalla de Guadalete y ante la derrota cristiana huye a Toledo hasta que esta es tomada por el enemigo. Mientras otros nobles y señores son sobornados y se unen al Islam o huyen en masa a territorio franco, Pelayo se refugia en el norte de la península, en tierras de los astures.

En el 714 cuando Pelayo llega a Asturias ya se le habían adelantado incursiones islámicas y el gobernador omeya Munuza regia la zona norte peninsular desde Gijón. Los astures y miles de hispano-romanos no están para nada contentos y Pelayo aprovecha el descontento y consigue alzar una rebelión en 718, pero la rebelión es aplastada y Pelayo capturado. Le envían a Córdoba pero se las apaña para escapar y vuelve a Asturias, esta vez escoge la zona de Cangas de Onís para esconderse y seguir dando problemas a los sarracenos.

Munuza después de cuatro años con Pelayo molestando ordena al general Al Qama dar caza a los sublevados. Entre 800 y 1400 hombres inician la marcha, algunas fuentes dicen 180.000 pero parece ser una exageración al haber mitificado la batalla. El caso es que eran 300 cristianos contra un número bastante superior de enemigos. Pelayo que se encuentra en Piloña cuando se entera de la expedición enemiga se retira hasta el monte Auseva. Pelayo esta muy listo y escoge un terreno que dificulta sobremanera el ataque, consigue una posición estratégica que cierra la retirada de sus tropas obligándoles a combatir hasta la muerte y además evita ser flanqueado. Lo angosto del valle y el terreno pedregoso anula también la superioridad numérica árabe de manera que el combate se reduce a una batalla de voluntades. Los atacantes llevan consigo al obispo Oppas que intenta convencer a Pelayo para que se rinda, pero Pelayo es terco y esta decidido a presentar batalla.

Cuando el ejército omeya avanza los desesperados astures lanzan piedras, lanzas, frameas, dardos y básicamente todo lo que tienen que pueda clavar, aplastar o dañar al enemigo. Los sarracenos responden a la nutrida lluvia de objetos enemigos pero para su mala suerte el enemigo esta en terreno elevado y fuera de su alcance de manera que todo lo que lanzaban hacia arriba vuelve a caer, aún así causan gran cantidad de bajas entre los astures, el fragor del combate provoca un desprendimiento de rocas que termine a de aplastar (literalmente) los ánimos sarracenos que huyen en desbandada, los astures atribuyen dicho desprendimiento a la mediación de la Virgen.

A pesar de que los musulmanes tratan la batalla como una simple escaramuza la rebelión creció de manera brutal y Munuza tuvo que huir de Gijón, aún así se le da caza y él y todo su séquito mueren. Se crea el Reino de Asturias y este no vuelve a ser atacado, la dureza del terreno y el clima le da un aire indómito y exótico para los musulmanes y pierden interés en dicho territorio, se generan entonces un reino cristiano y otro musulmán separados por una franja de tierra de nadie.

Covadonga (722) supone la primera victoria cristiana sobre tropas árabes, diez años antes que la Batalla de Potiers (732), victoria franca sobre el enemigo musulmán.

(Visited 47 times, 5 visits today)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*