T-26

A finales de la década de 1920 al Ejercito Rojo le surgió un problema, necesitaban de un carro de combate para apoyar a la infantería para tener alguna oportunidad contra otros ejércitos los cuales si disponían de esto. Tras un periodo de intentos por crear un modelo propio optaron por utilizar el diseño del Vickers 6-ton británico, tras haber estado viajando por Europa un grupo de observadores soviéticos durante el año 1929 buscando un modelo del que fijarse. Al principio intentaron copiar este carro, llegando a desarrollar el T-19 y el T-20, pero resultaron ser poco eficientes, por lo que acabaron comprando la licencia de producción y así desarrollaron el T-26. Las cualidades por el que le eligieron este modelo se resumen en que costaba la mitad de rublos en su producción en comparación al T-19 y era mucho más fácil de mantener.

 

 

Los primeros modelos eran llamados V-26 (era la denominación soviética para los carros británicos), pero al tiempo se renombraron a T-26, pasando a ser operativos en el año 1930 desarrollándose varios modelos diferentes.

El T-26 A (modelo 1931) fue el primer modelo de este carro de combate y el primero en mostrarse en un desfile masivo en la Plaza Roja el 7 de noviembre de 1931. Este modelo contaba con dos torretas con ametralladoras de 7,62 mm en el modelo T-26 A2, una de 7,62 mm y otra de 12,70 mm en el modelo T-26 A3 y a partir del modelo T-26 A4 se comenzó a poner un cañón en una de las torretas, de 27 mm en el caso del T-26 A4 y de 37 mm PS-1 en el caso del modelo de mando del T-26 A5.

 

 

A partir del año 1933 se decidió que tanto este carro como los demás carros ligeros solo debían tener una torreta, creándose un modelo nuevo de este carro de combate denominado T-26 B (modelo 1933), que se obtuvo eliminando la torreta derecha del modelo anterior y montando un nuevo cañón basado en el alemán 37 mm Rheinmetall. Este nuevo cañón planteó una serie de problemas ya que necesitaba un espacio más amplio para ser montado y el anillo de la torreta era demasiado débil y tendía a fracturarse por el retroceso al disparar. Este problema se solucionó con el diseño de una nueva torreta, que además contaba con un nuevo cañón de 45 mm. Este modelo, el T-26 B, tuvo la peculiaridad de ser el carro de combate soviético más producido hasta la fecha, siendo producidos unas 5000 unidades en total desde el año 1933 hasta el año 1936, en el que dejó de ser producido.

 

 

El año 1937 entró en producción el T-26 S (modelo 1937), que contaba con el cañón de 45 mm de las últimas versiones del T-26 B, un nuevo diseño de torreta más aerodinámica y con las planchas de blindaje soldadas al casco. Este último cambio era vital, ya que se demostró en los combates con los japoneses durante la década de 1930 que, con el blindaje remachado de los anteriores modelos, al ser el carro alcanzado por fuego enemigo los remaches eran introducidos en el vehículo como verdaderos proyectiles. El T-26 S fue producido en gran número, llegando a producirse hasta 12000 unidades hasta que en 1941 el ejercito alemán durante la “Operación Barbarroja” ocupó las fábricas en las que era producido este carro situadas en la URSS oriental, momento en el que se comenzó a producir el carro de combate T-34, más moderno que el T-26.

Estos son los modelos principales, aunque tuvo muchas otras variantes para cumplir otro tipo de misiones:

El T26 fue usado por el ejercito rojo en combates contra las Fuerzas japonesas durante las Guerras Fronterizas soviético-japonesas como la batalla de Jaljin Gol o la del Lago Jasán y en distintas batallas importantes de la Segunda Guerra Mundial, como la Batalla de Moscú, el Sitio de Leningrado o la Batalla del Cáucaso. Este carro también adquirió gran importancia en España durante la Guerra Civil Española, perteneciendo al principio en el Bando Republicano y siendo capturado y utilizado por el Bando Nacional.

 

 

Se calcula que el número de carros T-26 que llegaron a España desde el 15 de Octubre de 1936 (día que se entregaron las 50 primeras unidades en Cartagena) hasta el 13 de marzo de 1938 (día de la última entrega que se realizó, en los que se recibieron 25 unidades) fue de 281 carros de combate. Los primeros 50 T-26 que llegaron a la península fueron tripulados por personal soviético, aunque esto cambió poco después al montar una escuela de formación en Archena el teniente coronel soviético Krivoshein, en la cual se reclutaron principalmente a conductores de camión y autobús. Estos 50 carros de combate constituyeron el primer batallón de tanques del Ejército Popular de la República .

 

 

En diciembre de 1936, el general Pavlov organizó una brigada blindada con 68 nuevos vehículos blindados soviéticos, formada por cuatro batallones de tanques y una compañía de reconocimiento. Esta brigada participó en diversas batallas, siendo la más importante la Batalla de Brunete en julio de 1937, donde participaron alrededor de 150 carros republicanos. Tiempo después todos los componentes de las Fuerzas blindadas se integraron en la “División de Ingenios Blindados”

 

 

El T-26 marcó el ritmo en numerosas batallas de la Guerra Civil. Su cañón atravesaba sin problemas los carros del Bando Nacional, que se componían de PzKpfw I alemanes y tanquetas CV.3/35 italianas, que solo contaban con ametralladoras para defenderse. Debido a esto todo T-26 capturado por el Bando Nacional era puesto en funcionamiento inmediatamente, pintándole banderas de España en la torreta y un aspa en la escotilla para evitar fuego amigo.

 

 

Este carro presentó algunos problemas aun así, que fueron debidos principalmente al abastecimiento de munición para el armamento que llevaban de serie. Debido a esto se acabaron cambiando las ametralladoras con las que contaba por MG-42 de calibre 7,62 mm . Otro problema que tuvo fue la exposición del motor, problema que explotó la infantería enemiga que lanzaban cocteles molotov o lanzaban mantas sobre la toma de aire de los motores, dejando el carro inutilizado debido al sobrecalentamiento del motor.

 

 

Actualmente se exponen gran cantidad de T-26 usados durante la Guerra Civil en muchos museos y bases militares españolas.

Las características del T-26 utilizado en la Guerra Civil son:

 

VariantesUso y armamento
T-26PTCarro de mando
T-26 AArtillería autopropulsada equipada con un cañón de 76.2 mm
ST-26Lanzapuentes
TY-26 y TT-26Carros de mando a control remoto
OT-26Carro lanzallamas equipado con ametralladora y lanzallamas
OT-134Carro lanzallamas equipado con un cañón 45 mm 20K, dos ametralladoras y un lanzallamas

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