Hoy vamos a hablar de espías. Pero no de Mata Hari, o James Bond, si no de uno muy curioso, ya que cumplió su misión sin ni siquiera saberlo.Veamos la historia del Mayor William Martin de la armada británica, y la operación Mincemeat (carne picada), que logró cambiar el curso de la segunda guerra mundial.

Pongámonos en antecedentes, y veamos qué pasó y cuando:

El 19 de abril de 1943 el submarino H.M.S. Seraph se hizo a la mar y navegó hasta llegar a una milla de Punta Umbría,en Huelva. ¿Por qué se eligió España? Porque pese a ser un país neutral simpatizaba con Alemania e Italia, y estaba llena de agentes de la Abwehr (la inteligencia alemana durante la segunda guerra mundial) con buenos contactos con las autoridades.

A las 04:30 del 30 de abril, el teniente de navío Jewell ordenó a su tripulación subir un contenedor a la cubierta del submarino, que llevaba el cuerpo Mayor Martin en hielo seco. Antes había dicho a su gente que iba a desplegar un sistema meteorológico secreto y ordenó a todos permanecer bajo la cubierta. Reunió a los oficiales, les informó de la operación y les ordenó mantener el secreto. Después, abrieron el contenedor, pusieron el chaleco salvavidas al Mayor Martin y le ataron el maletín de los documentos con una cadena a la cadera; rezaron el salmo 39 y pusieron suavemente el cadáver en el agua para que la corriente lo arrastrara hacia tierra. Una vez terminado, Jewell puso un mensaje al “Comité de los Veinte” diciendo “MINCEMEAT completed”.

Documento del Capitán William Martin, habilidado como mayor

A las 07:30 El pescador Jose Antonio Rey María encontró el cuerpo en la playa de El Potril, lo llevó al puerto e informó a las autoridades españolas, que informaron a la Abwehr, por lo que el técnico en agricultura Adolf Clauss, responsable de la Abwehr en Huelva tuvo conocimiento inmediato del suceso. A los tres días, el comité recibía un telegrama del agregado naval con la noticia del descubrimiento del cadáver. El cuerpo del Mayor  Martin fue entregado al vicecónsul británico F. K. Hazeldene y fue enterrado con honores militares el 4 de mayo de 1943 en el cementerio de Huelva.

El vicecónsul acordó con el forense Eduardo del Torno redactar el informe post mortem en el sanatorio de Huelva, próximo al cementerio donde se le enterró. Se informó de que el hombre había caído al agua con vida, que no tenía golpes, que había muerto ahogado y que el cuerpo estaba en el agua entre tres y cinco días antes de encontrarlo. El forense no hizo una autopsia completa al creer que el Mayor Martin era católico, ya que llevaba al cuello una cadena con una cruz de plata.

El nombre del Mayor William Martin se incluyó en la lista de bajas británicas que se publicó un mes más tarde en el Times, coincidiendo con otros dos hombres, que, casualmente, habían muerto en un accidente de avión al dirigirse a Gibraltar, lo que aumentó la credibilidad de la operación. Para dar mayor veracidad se enviaron mensajes cifrados (con un cifrado de bajo nivel, susceptible de ser interceptado) pidiendo a las autoridades españolas la devolución del maletín con los documentos debido a su importancia, lo cual provocó que los agentes de la Abwehr se hicieran con dichos documentos, los fotografiaran y enviasen directos al alto mando alemán para que los estudiasen.

Cuando se recibió el cuerpo, y se comprobó que los documentos habían sido leidos, se le envió un telegrama cifrado a Winston Churchill, con las palabras “MICEMEAT SWALOWED WHOLE”. Había colado, más de lo que se imaginaban.

Pero…. ¿Para qué sirvió todo esto? Sirvió para enmascarar la Operación Husky, es decir, la invasión de Sicilia por parte de las tropas aliadas el 9 de Julio de 1943, ya que en los documentos se aseguraba que lo que se iba a invadir era Grecia, con lo que Hitler tomó la decisión de dividir sus tropas y proteger el frente de Grecia, facilitando la toma de Sicilia, que acabó el 9 de Agosto.

Una funcionaria del Mi5 haciéndose pasar por Pamela, la novia del Mayor Martin

Ahora sólo nos queda hablar de un pequeño detalle… ¿Quién era el Mayor Martin? La respuesta rápida es que no era nadie, WIlliam Martin no existía, se creó un documento de identidad, dándole el rango de capitán de los royal marines, habilitado como mayor, para que fuese creíble que tuviera documentos sensibles en su poder, pese a su corta edad, se le inventó una novia (llevaba en su poder cartas de amor, y una foto de su novia, Pamela, que en realidad era una funcionaria del Mi5), una factura de un hotel en Londres, un documento de identidad duplicado, para simular que había perdido el suyo, entradas de teatro, un pase caducado del Cuartel General de Operaciones Combinadas y una carta del Lloyd Bank, reclamándole un descubierto de £17 19s 11d y algunas facturas sin pagar, todo esto para simular que era descuidado, pero a la vez responsable, ya que el maletín iba sujeto con una cadena a su cintura, para tener los documentos sensibles cerca, pero estar cómodo durante el largo vuelo.

Dichos surgirían por medio de una carta personal del teniente general Sir Archibald Nye, Segundo Jefe del Estado Mayor General Imperial, al general Sir Harold Alexander, comandante británico en el norte de África, donde se le decía oficiosamente que habría dos operaciones a la vez. Alexander atacaría Córcega y Cerdeña, mientras el general Sir Henry Wilson lo haría en Grecia, dando a esta falsa operación el nombre de “Operation Husky”, que era el nombre real de la operación de desembarco en Sicilia.

Además, la carta indicaba que se estaban elaborando planes para engañar a los alemanes y convencerlos de que el desembarco se haría en Sicilia. Esto debía dar la impresión a los alemanes de que se enfrentaban a fuerzas lo bastante potentes para efectuar dos grandes operaciones simultáneas y que tendrían lugar lejos de Sicilia, obligándolos a dispersar sus fuerzas.

Tumba del Mayor Martin en Huelva, con el nombre de Glyndwr Michael grabado

Para resaltar el carácter sensible de la carta y establecer la necesidad de que el comandante Martin viajara  al norte de África se  incluyó otra carta de Lord Louis Mountbatten, Jefe de Operaciones Combinadas al almirante Sir Andrew Cunningham, Comandante en Jefe del Mediterráneo, en la cual alababa la experiencia del Mayor Martin en operaciones anfibias; y decía a Cunningham que Martin llevaba una carta demasiado importante para ser enviada por los canales normales, lo que explicaba la necesidad del vuelo de Martin. La carta también decía que el blanco para la invasión sería la isla de Cerdeña.

En cuanto al cuerpo, no se tiene certeza de quién está enterrado (ni si hay alguien  realmente) en la tumba en Huelva hay división de opiniones. 

Según evidencias encontradas por un historiador aficionado, sería Glyndwr Michael, un vagabundo galés alcohólico, que (no se sabe ni cómo ni por qué) habría ingerido matarratas, provocándole una neumonía y encharcando sus pulmones.

Otra teoría es que al haberse descompuesto dicho cuerpo, se habría utilizado uno del naufragio del H.M.S. Dasher, accidentado en esas fechas, aunque también está la teoría (apoyada por pruebas de georradar hechas por la universidad de Huelva) de que la tumba esté vacía, habiendo robado los alemanes el cuerpo, para realizarle una autopsia propia.

En todo caso, el Mayor William Martin, y Ewen Montagu, el Almirante inglés del Mi5 que diseñó la operación y la identidad de Martin, consiguieron con esto salvar miles de vidas de soldados ingleses, y acortar sensiblemente la conquista de Italia por parte de los aliados.

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