Defensa elástica o defensa en profundidad

La defensa ha sido siempre un asunto vital en táctica y estrategia, a veces una buena defensa no es un ataque, si no una defensa eficaz y apropiada. La imposibilidad de tomar la iniciativa por una mala disposición táctica o una inferioridad numérica clara, o por falta de suministros que puede ser bastante peor, obliga a pasar a una actitud defensiva y neutralizar la iniciativa enemiga para inmediatamente retomarla nosotros.

Durante la primera guerra mundial la doctrina estratégica consistía en una o varias líneas de defensa muy inmediatas tratando de crear una solidez en el frente, es decir una línea al fin y al cabo dura y resistente. Se mostró eficaz durante ese periodo y la guerra estática de trincheras convirtió el campo de batalla en una carnicería de tácticas pobres basadas en bombardeos brutales de artillería para inmediatamente lanzar un asalto frontal de infantería con lo que se lograba un avance insignificante a un coste de vidas desorbitado.

Con el surgimiento del cuerpo blindado y las tácticas de Blitzkrieg con una punta de lanza acorazada rápida la defensa rígida una vez rota era completamente inútil. Para ello se buscan métodos para frenar el rápido avance los blindados y fuerzas mecanizadas enemigas.

La defensa elástica o en profundidad surge por este motivo. Se compone de varias líneas destinadas a obligar al enemigo a someterse a un desgaste continuado para traspasar una tras otra. Esto no sólo afecta a la velocidad de avance, también a las líneas de suministro y a la moral de una tropa que se ve obligada a realizar sucesivos asaltos a posiciones.

La defensa en profundidad tiene líneas muy diferenciadas:

  • Una primera línea débil o blanda, no está destinada a detener por completo el asalto enemigo, si no a frenarlo, a su vez sirve como línea de reconocimiento y una vez traspasada por el enemigo debe ser capaz de aguantar por si misma en pequeños núcleos de resistencia que puedan defenderse en 360 grados llamadas defensas en erizo. Su misión pasa a ser hostigar al enemigo y obligarle a dividir sus tropas para acabar con los núcleos de resistencia. También ha de barrer la infantería de los flancos de la punta de lanza blindada enemiga.

  • Terreno Central: se trata de terreno limpio y despejado, con sectores de tiro desbrozados que permitan una observación clara y un tiro con rasancia, en esta zona se podrán colocar obstáculos, minas, alambradas, fosos contracarro, etc…

  • Segunda línea o línea dura: su misión es resistir, puede haber una o varias líneas de defensa dura, durante la ofensiva de Kursk los soviéticos plantearon una sucesión de defensas elásticas con varias líneas duras para absorber el avance alemán.

  • Reserva blindada móvil: se usa para contraatacar y lanzarse contra la punta de lanza enemiga, para ello la segunda línea puede apoyar. También deberá taponar las diversas brechas que puedan surgir en la línea dura.

La defensa en profundidad puede ser la base para un contraataque penetrante pero para ellos se ha de contar con grandes reservas tanto mecanizadas como blindadas porque el combate puede derivar a un combate de desgaste que absorba gran cantidad de hombres y material.

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